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18 septiembre, 2024

Tendencia que preocupa en Argentina: directores deportivos como fusibles.

El fútbol argentino vive un cambio inquietante: el director deportivo está desplazando al entrenador como el primer fusible en tiempos de crisis. Sin embargo, esta figura, lejos de consolidarse, se ha convertido en un chivo expiatorio para tapar malas gestiones dirigenciales. Es crucial redefinir y transparentar este rol para evitar que siga siendo un simple recurso de emergencia.

    Estamos en presencia de un importante y peligroso cambio de paradigma en el fútbol argentino. Siempre se dijo (y se sigue repitiendo) que el “primer fusible” que salta cuando un equipo está en crisis es el entrenador, pero vemos día a día que emerge una figura que viene a desplazar al director técnico: la del director deportivo. Mucho más fácil, mucho más a mano, mucho más económico inclusive, porque generalmente en una secretaría técnica trabajan menos personas que en un cuerpo técnico profesional.

    Vemos cómo reina la confusión, cómo es lo mismo hablar de directores deportivos, managers, secretarios de fútbol, secretarios técnicos, Consejos de fútbol. Todo pareciera ser lo mismo y no lo es. Todo se mezcla. Por eso estoy convencido que el término “director deportivo” es imposible de aplicarse en nuestro país porque ninguna persona que ejerza ese cargo tiene potestad plena para intervenir en una dirección deportiva integral que abarque todas o casi todas las esferas futbolísticas de un club. Suena muy bien, pero dista de lo real, lamentablemente. Ni siquiera pudieron hacerlo referentes de los clubes como por ejemplo Diego Milito, quien incluso reconoció públicamente que su rol como director deportivo en Racing tenía un techo y más de eso no podía construir.

    Entonces, propongo hablar de “director de fútbol profesional”, un rol de gestión específico del primer equipo, con vínculos con el fútbol juvenil y otras áreas si existiera la posibilidad, pero enfocado en el primer equipo. Menos ambicioso desde el cartel pero más asertivo.

    Mi humilde experiencia en el mundo del fútbol profesional me enseñó que sin estar en el día a día de un club es muy difícil opinar porque pasan cosas que desde afuera no se ven, pero en este caso lo amerita y prefiero correr el riesgo de equivocarme en mi análisis.

    Quiero puntualizar en el caso de Ariel Michaloutsos en Newell’s como un ejemplo doloroso de todo esto. Y aclaro de antemano que no conozco personalmente a Michaloutsos, jamás hablé o tuve contacto directo con él. Pero su salida de Newell’s lo sentí como un golpe para todos los que creemos en una forma de gestión. Visto desde afuera, a juzgar por entrevistas o un video que publicó la propia institución en mayo, parecía un interesante proyecto a mediano y largo plazo.

    “La idea es que las decisiones sean institucionales, no de una persona. Tuve la palabra del presidente del club (Ignacio Astore) para que así suceda (…) No creo que un plantel se pueda armar, si no sos poderoso económicamente, de un día para el otro. Tiene que haber un proceso y un método que trascienda las personas que estemos o pasemos por la institución”, contó Michaloutsos en ese video. Pero los dirigentes precisan nuevos fusibles, nuevos responsables. Y ahí cae el director deportivo, un paraguas protector de la dirigencia, un culpable si las cosas salen mal, un responsable “de la conformación del plantel en los mercados de pases del año en curso”, como informó el club en un patético comunicado para anunciar el despido de Michaloutsos. Como si el director deportivo fuera el dueño de todas las determinaciones y los dirigentes, inmunes, pudieran señalar libres de culpas. 

    Vamos al trasfondo de la cuestión: en la Argentina casi nadie confía en las direcciones deportivas, sólo las utiliza para que solucionen mágicamente años de malas administraciones, sin visión a futuro, y como un medio para excusarse, lo que distorsiona y contamina toda esencia. Sin dudas que hay excepciones y de ellas tenemos que valernos para continuar creyendo que un cambio radical es posible.

    También es importante plantear que en la mayoría de los casos se incurre en el error de no explicar qué es lo que se hace, cómo se hace y cuáles son los fundamentos de una verdadera dirección deportiva. En líneas generales no se expone la metodología de trabajo y eso alimenta cualquier tipo de suspicacias y comentarios que sólo alimentan la desconfianza en ciertos pilares que no deberían ponerse en discusión. Mientras no se clarifiquen esos pilares, seguirán las dudas sobre la credibilidad de las direcciones deportivas. Y ya no por lo que ocurra afuera sino por lo que hacemos o dejamos de hacer desde adentro. Desde mi punto de vista creo que hay que abrirse más, debatir más, explicar más y mostrar más para que se entienda de qué se trata todo esto y se suprima la idea de que “cuatro o cinco chantas se juntan en una oficina a boludear todo el día”.

    Monchi exhibe en 13 masterclass los detalles del modelo exitoso de Sevilla y todos los miramos como un espejo, como una referencia y como todo lo que quisiéramos para nuestros clubes. O incluso he visto conferencias de prensa de Fran Garagarza post mercado de pases explicando los pormenores de lo que ocurrió en la ventana. ¿Por qué no podemos replicarlo en la Argentina? No me quieran convencer de que eso acá es imposible porque me niego a creerlo. Quizás en otros países no sea necesario porque el público no lo demanda, pero acá vale la pena hacerlo aunque tilden de vende humo y sólo juzgue el resultado. En definitiva, se trata de autoconvencimiento y transparencia, y no digo que si no se hace sea por oscurantismo.

    No debatamos más si un jugador es bueno o malo, propiciando la banalidad (de hecho no hay buenos o malos sino los que se ajustan al perfil que buscamos o no); debatamos y mostremos el proceso de por qué ese jugador fue contratado. Perdamos el miedo al qué dirán, si al fin y al cabo la crítica va a estar en cualquier circunstancia. Mientras persista ese temor, más alimento tendrán los de afuera (dirigentes, hinchas, periodistas). Y cuando digo “los de afuera” no lo digo de forma peyorativa o como si fueran enemigos sino porque son a quienes tenemos que “convencer”. 

    Todos podemos ser (hoy o mañana) un Michaloutsos. Todos deberíamos “solidarizarnos” con él, porque los que creemos en esa estructura de trabajo de algún modo sufrimos un revés con su salida. Por estos días Michaloutsos quedó solo, vulnerable, ridiculizado por haber hablado de scouting y big data. A este ritmo, habrá nuevos Michaloutsos en el corto plazo y es algo que de alguna forma tenemos que impedir, pero no sólo echando culpas hacia afuera sino con una mirada autocrítica hacia adentro. Si el concepto no se entiende, nosotros tenemos nuestro grado de responsabilidad.

Camilo Franckabudski

15 septiembre, 2024

Scouts Freelancer

When we talk about a football scout, as we have always said, we are referring to a club scout, integrated into the scouting department. This can be in large clubs, where the scouts within the departments can be divided by categories—those dedicated to finding players for the reserve team, those focusing on the first team, or even those for youth teams. There are also scouts in more modest clubs, where they work in a smaller section with one or two scouts responsible for finding players for the entire club.

But today, I want to talk to you a bit more about another type of scout, an independent scout, who seeks players at the request of clubs or representative agencies. This type of scout has the same objective as any other: to find good players who might stand out in the future due to their characteristics, whether it be their technique, playing style, position on the field, or even their personality, an important trait that is sometimes overlooked.

However, there are some differences in how these scouts work and explore. One difference is the type of player they are looking for. While club scouts search for a profile that fits the team's or club's playing style, with characteristics defined by the coach or sporting director, freelance scouts go a bit further and must look for all types of players, whether for a team with quick ball movement or one with more ball possession and a combined playing style, with very varied characteristics depending on the club's demands.

Given the need to search for players of different profiles, a scout must have a wide pool of players with distinct characteristics that set them apart from the rest. This pool should be available when clubs are looking for those unique players.

In my opinion, having a player pool is very important. It is built over a season where a player has excelled as a footballer and stands out with clear data compared to other seasons, or perhaps through following a player's progress over several seasons. For example, in the case of young players, when tracking their development, whether they adapt well to a new category or when, due to their age, they require more continuous monitoring to see how they evolve as a player and what type of game they adapt to best within that evolution.

Continuous monitoring allows you to see more clearly the player's strengths and weaknesses, which sometimes even allows you to help them improve in certain areas and thus determine which club they might be best suited for.

Another important point for both types of scouts, but more necessary for a freelance scout, is collaboration—whether with clubs, coaches, agents, or technical directors. Collaboration in scouting is essential to reach more players and stay informed about the most outstanding ones.

For freelance scouts, collaborations are the best way to move that player pool and find work. Not being tied to a club, they have to find ways to get clubs and agencies to hire their services, whether through occasional collaborations or even for a full season. The scout, after agreeing with the club on the characteristics of the players to search for, tracks players who might interest the team and recruits them for the club throughout the season.

Freelance scouts have more freedom in choosing players, meaning it’s not necessary to look for a specific type of player. This makes the list of interesting players much broader, allowing them to scout in any category regardless of geographical location. This enables them to better identify interesting players or have more options for discovering a standout player.

This does not mean that a club scout won’t notice an excellent player whose style or position is not what the club is looking for and won’t try to recruit them. However, finding a place for them in the team might be more difficult if they don’t meet the club's or team's criteria, which is why it is important to have a wide range of contacts and to collaborate among scouts.

In such cases, a club scout can collaborate with other scouts who might be looking for players with those characteristics or a specific position.

There are small differences between these two types of scouts, but what most of them have in common is that they are former players or football analysts. This vision of the game is what allows them to see and identify players who stand out or could differentiate themselves from the rest in the future. A scout must have a good "clinical eye" to discover a player’s strengths or even know that they can bring out those strengths before they stand out.

In my opinion, both types of scouts, whichever you prefer to call them, are very interesting and valuable for clubs or representative agencies. As a scout, I must admit that I find both models very interesting.

Roberto Segui

Scout - ojeador freelance

Cuando hablamos de scout u ojeador de fútbol, como siempre hemos dicho, nos  referimos al scout de club, integrado en el departamento de scouting, ya sea en  clubes grandes, donde los ojeadores integrados en los departamentos se pueden  dividir por categorías, los scouts, que se dedican a buscar jugadores para el filial,  los que se dedican al primer equipo o incluso para los equipos base y los scouts  de equipos más modestos, donde trabajan en una sección más pequeña con uno  o dos scouts, que se encargan de la búsqueda de jugadores para todo el club. 

Pero hoy vengo a hablaros un poco más de otro tipo de ojeador, un ojeador  independiente, que busca jugadores a petición de clubes o agencias de  representantes. Este tipo de scout tiene el mismo objetivo que cualquier otro,  encontrar buenos jugadores o jugadoras que en un futuro puedan destacar por sus  características y se fijan en esos puntos clave que los hacen destacar, ya sea la  técnica, el tipo o estilo de juego, la posición en el campo e incluso en su forma de  ser, característica importante que en ocasiones se pasa por alto. 

Pero existen algunas diferencias en la forma de trabajar y explorar de estos scouts,  una diferencia es el tipo de jugador a buscar, así como los ojeadores de clubes  buscan un perfil que se ajuste claramente al estilo de juego del equipo o club, con  unas características marcadas por el entrenador o director deportivo, los scouts freelances van un poco más allá y deben buscar todo tipo de jugadores, ya sea  para un equipo ofensivo con salida rápida de balón o en un equipo con más toque  de balón y juego combinado, con características muy variadas, en función de la  demanda del club que busca al jugador. 

Al tener que buscar jugadores de muy diferente perfil, se debe disponer de una  amplia bolsa de jugadores, con características diferentes y que los distingan del  resto y que, llegado el momento, puedan interesar a los clubes que están  buscando a esos jugadores o jugadoras diferentes. 

En mi opinión, la bolsa de jugadores es muy importante, se construye a lo largo de  una temporada donde un jugador ha explotado como futbolista y destaca con  datos claros a diferencia de otras temporadas o quizás un seguimiento de varias  temporadas, por ejemplo en el caso de los jugadores jóvenes, cuando se quiere seguir el desarrollo de un jugador ya sea en un cambio de categoría y queremos  comprobar si se adapta correctamente o cuando por edad se ha de realizar un  seguimiento mas continuo para ver cómo evoluciona como jugador y a qué tipo de  juego se adapta mejor dentro de esa evolución.

El seguimiento continuo te permite ver más claramente las fortalezas y  debilidades del jugador, lo que a veces incluso te permite ayudarlo a mejorar en  ciertas áreas y así ver para qué club son más adecuados. 

Otro punto importante para ambos tipos de scouts pero que para el freelance es  más necesario son las colaboraciones, ya sean clubes, entrenadores, agentes o  directores técnicos. La colaboración en el scouting es esencial para poder llegar a  más jugadores y se mantengan al tanto de los mejores y más destacados. 

Y para los scouts freelance son la mejor opción de hacer mover esa bolsa de  jugadores y de tener trabajo, al no ir de la mano de un club, se han de buscar la  vida para que clubes y agencias contraten sus servicios, ya sean colaboraciones  puntuales o incluso por temporada, donde el scout tras concretar con el club las  características de jugadores a buscar, va realizando el seguimiento a jugadores  que puede interesar al equipo y los capta para el club durante toda la temporada.  

Los freelances, tienen más libertad a la hora de elegir jugadores, es decir, no es  necesario buscar un estilo de jugador concreto, lo que hace que la lista de  jugadores o jugadoras interesantes sea muy amplia, por así decirlo, te permite  hacer seguimientos en cualquier categoría y con indiferencia de zona geográfica,  esto te permite poder localizar mejor a esos jugadores interesantes o tener más  opciones de descubrir algún jugador destacado. 

Esto no quiere decir que el ojeador del club no vea un excelente jugador cuyo  estilo o posición en el campo no sea lo que busca su club y no intente de  reclutarlo, pero a la hora de buscarle un lugar en su equipo puede ser más difícil si  no cumple con los cánones del club o equipo, por eso es importante disponer de  un amplio abanico de contactos y poder colaborar entre ojeadores 

En momentos así el ojeador de club puede colaborar con otros scouts que puede  estar buscando jugadores de esas características o posición concreta. 

Hay pequeñas diferencias entre estos dos tipos de scouts, pero lo que tienen en  común la gran mayoría es que son exjugadores o analista de futbol, esa visión del  juego es la que permite ver e identificar a jugadores que destacan o podrían  diferenciarse del resto en el futuro. El ojeador debe tener un buen "ojo clínico"  para descubrir los puntos fuertes de un jugador o jugadora e incluso saber que es  capaz de sacar esos puntos fuertes antes de que destaque de forma clara. 

En mi opinión, ambos tipos de ojeadores o scouts, como finalmente se prefiera  llamarlos, son muy interesantes y valiosos para los clubes o agencias de  representantes. Como ojeador, debo admitir que ambos modelos me resultan  muy interesantes.

Roberto Segui

12 septiembre, 2024

"We must generate flexible and adaptable processes"

Francisco Alonso Kegreiss, the current coordinator of the Scouting department at Gimnasia y Esgrima La Plata, shares his insights on the activity, drawing from his more than five years of experience in this interview with El Ojo Clínico.

Analytical, thoughtful, and attentive to every step that the current reality imposes, Francisco Alonso Kegreiss views this activity as a process that requires adaptation to the formats and contingencies dictated by the context. He takes note of everything and continuously explores the boundaries of scouting, seeking solutions that, combined with his ideas, contribute an additional grain of sand to his methodology.

As he navigates this particular and endless transfer market, his first battle as head of the Scouting team at Gimnasia y Esgrima La Plata after leaving Quilmes at the end of 2023. The boy who once ran to the newsstand to find information about transfer rumors is now part of the Argentine football elite. He is building methods to secure the best possible profiles for the "Lobo" from La Plata. On this long journey of training, data collection, and process building, the growing challenges and his youth position him for a promising future in the field.

What does scouting mean in your life? And what are your fundamental principles when approaching this activity?

A difficult question to answer, but I would say it is my vocation, the place where I feel I can do what I love and for which I trained. When I started, I honestly had no principles, and I acquired them through practice and experiences I've had throughout my career as a scout. The first principle is generating information, which is not just about watching football matches. The second principle would be profiling, knowing what we are and aren't looking for, which I find fundamental. And third, is adaptability, as football is a very dynamic environment.

How did you enter the world of scouting?

I entered scouting through the sports management training I received as and Football Manager. Thanks to this, I always had an interest in this world, and in 2017 I decided to take a six-month course to train myself and see what it was all about. After that education, I never stopped.

In our conversations, you have made a clear distinction between scouting and recruitment as entirely different activities, even though the goal is to find footballers who meet the proposed objectives. Where do you find the most significant differences?

I believe the most significant differences lie in time and methodologies. In terms of time, scouting aims to solve short, medium, and sometimes long-term issues, whereas recruitment always or almost always seeks to solve long-term issues, over 3 to 4 years. Regarding methodologies, there are notable differences in this aspect, but I think the biggest difference is in the use of technology and video in the processes. Another difference can be seen in the formats for analyzing players. In scouting, the focus is often on analyzing the present, with more information on the player's possible projection, whereas in recruitment, the goal is always to analyze the player's projection with little information. That said, I believe several principles can unite both areas.

You were part of the creation and development of a process that eventually had you as the leader at Quilmes. What were the key personal milestones concerning the learning you gained?

At Quilmes, I was fortunate to work with colleagues who helped me grow as a professional and who contributed a lot to what was developed at the club. On a personal level, I would say that I finished my training as a scout there and was able to become the head of the department, something that is very important to me today. I’m not sure if there are any specific milestones to highlight, but I would like to acknowledge the positive work environment we created, the processes we developed, the relationship with the directors, and the significant steps we took over time, such as the creation of a technical department. Here, I’d like to thank Diego Colotto, Camilo Francka, Lautaro Crispino, Juan Manuel González, TJ Casto, Marcos Cresta, Gonzalo Juárez, Gerónimo Crispino, Leandro Bretto, Juan Fuenzalida, and the club's directors for sharing those years with me, where I learned a lot with and from them.

How do you apply your experience to problems involving different categories and objectives?

I don't think I've changed much in my thinking about certain issues and how to face challenges that may arise. Of course, you have to adapt to the first-division context and understand the magnitude that a market can have if there are no established processes. My experience in 2023 allowed me to understand what I had to do when I started in the first division and see that the challenges that would arise were not very different; only the magnitude, exposure, and context were different. I also tried to talk to colleagues who had been in that position before and learn from their experiences.

By nature, it can be inferred that the First Division market is more developed and competitive than the lower divisions. Did you encounter this scenario in reality?

The biggest difference I found was the magnitude of the market. In the lower divisions, you can control the market with a certain level of calm and planning since the players come from specific places. In contrast, in the first division, the market is so broad that if you don't have a team and certain established processes, it can easily become overwhelming.

What challenges does such an atypical and long market as the one facing the First Division this season present?

It presents several challenges. One must understand that there is not much more to do than adapt to the context and prepare processes to withstand the pressure of a three-month market. And not only that but also to manage the team efficiently. A noteworthy challenge is the number of scenarios that can arise. You try to have responses to all of them, but there are always some that are difficult to predict before the market opens. Another is that when we are in "market mode," we are always connected, trying to see what's happening in it, and that can lead to early exhaustion when there is still a lot of market ahead.

You rely heavily on processes and methodologies. What are the greatest difficulties you face in applying your work in such an unpredictable sport as football?

I think there are many challenges regarding that, and very few that can be controlled and modified by the scouting department. So, the only way I've found to overcome this issue is by creating and developing flexible and adaptable processes. This is where the scout's ability to adapt to the context and the scenarios that arise becomes crucial. It is very important not to be tied to a scenario that didn't happen, as the market continues, and the club needs more possible solutions.

You rely heavily on observing external processes and seeking tools and knowledge. Where do you think the world of scouting as an activity is heading?

It's a difficult question because the current state of the activity here is not the same as in Europe. Over there, you have clubs using artificial intelligence in their internal processes, technological platforms everywhere, teams with ten scouts, huge budgets, academic training, and so on, while here, we are just beginning to see something sustained and starting to grow in some clubs.

On a local level, I see scouting continuing to grow, and I believe more first-division clubs will develop their scouting departments. Additionally, I see more courses on the activity, which will, as a consequence, allow us to have more trained people. Globally, I see that technology increasingly has a place in scouting, and we will see how tracking data and artificial intelligence enhance the activity.

How is Argentina's economic reality impacting transfer markets and the medium- and long-term planning of a professional team?

I believe the impact is different for each club. Some clubs manage to sell well, so they can handle this issue without problems, while other clubs must adapt, understand the context they are in, and try to manage the little they have effectively. Regarding impact, we can say that clubs prefer to spend their budget on the team and tend not to invest in the development of their sports structure. Of course, some clubs do, and others are beginning to do so, but many do not. In terms of medium- and long-term planning for a professional team, clubs with an established buying/selling profile are the ones that can maintain more sustainable teams over time, while clubs with a selling club profile still struggle. Then we have squad formation strategies, but that’s another topic.

What are your professional expectations for the future?

My professional expectations for the future involve establishing myself in the first division, creating and building internal processes that allow us to grow as a scouting department, and always seeking to innovate and evolve. Later, I would like to aspire to have the same role I have today but in a club abroad.

Nicolas Di Pasqua

“Debemos generar procesos flexibles y adaptables”

Francisco Alonso Kegreiss, actual coordinador del área de Scouting de Gimnasia y Esgrima La Plata, entrega su opinión acerca de la actividad y vuelca su experiencia que ya supera un lustro de recorrido en esta entrevista con El Ojo Clínico.

Analítico, pensante, atento a cada uno de los pasos que la realidad actual le impone, Francisco Alonso Kegreiss piensa esta actividad como un proceso que implica adaptación a los formatos y las contingencias que impone el contexto. Toma nota de todo e investiga permanentemente los confines del scouting, buscando soluciones que, en complemento con sus ideas, le aporten un granito más de arena a su metodología.

Mientras transita en este particular e interminable mercado de pases como su primera batalla al frente del equipo de Scouting de Gimnasia y Esgrima La Plata, luego de dejar Quilmes a finales de 2023, aquel niño que corría al kiosco de diarios a buscar información sobre los rumores en las ventanas de transferencias, hoy es parte de la elite del fútbol argentino y construye métodos para obtener los mejores perfiles posibles para el ´Lobo´ platense. En ese largo camino de capacitación, toma de datos y construcción de proceso, los crecientes desafíos y su juventud lo ponen de cara a un futuro muy promisorio en la actividad.

¿Qué significa el scouting en tu vida? Y ¿Cuáles son tus principios fundamentales al encarar la actividad?

Pregunta difícil de responder, pero diría que es mi vocación, el lugar en donde siento que puedo hacer lo que me gusta y para el cual me forme. Cuando comencé no tenía principio alguno la verdad y los fui adquiriendo a través de la práctica y experiencias que he ido teniendo a lo largo de mi carrera como scout. El primer principio es el de generar información, y esto no está ligado solamente a ver partidos de fútbol. El segundo principio seria el del perfil, saber que buscamos y que no buscamos me parece fundamental. Y tercero, adaptabilidad, ya que el fútbol es un ambiente muy dinámico.

¿Cómo llegás al mundo del scouting?

Llego al scouting a través de la formación en dirección deportiva que recibí y el Football Manager. Gracias a ello siempre tuve un interés en este mundo y en 2017 decidí hacer un curso de 6 meses para formarme y ver de qué se trataba. Luego de esa educación no pare.

En diálogos que hemos tenido has formulado una diferenciación contundente entre el scouting y la captación como actividades absolutamente diferentes aun cuando el objetivo es buscar futbolistas adecuados a los objetivos propuestos. ¿Dónde encontrás las diferencias más relevantes?

Considero que las diferencias más relevantes están en el tiempo y las metodologías. En cuanto al tiempo, el scouting busca resolver cosas del corto, mediano plazo y, a veces, del largo plazo cuando la captación siempre o casi siempre busca resolver cosas del largo plazo, de 3 a 4 años. En cuanto a las metodologías, hay diferencias notables en este aspecto, pero creo que la mayor diferencia se da en el uso de la tecnología y el video en los procesos. Otra diferencia se podría ver en los formatos de análisis de los jugadores. En el scouting muchas veces se busca analizar el presente y se tiene más información sobre la posible proyección del jugador, en cambio en la captación siempre se busca analizar la proyección del jugador con poca información. Habiendo dicho esto, considero que hay varios principios que pueden unir las dos partes. 

Formaste parte del nacimiento y el desarrollo de un proceso que luego te tuvo como conductor en Quilmes. ¿Cuáles fueron los hitos personales fundamentales en relación al aprendizaje que obtuviste?

En Quilmes tuve la suerte de trabajar con colegas que me ayudaron a crecer como profesional y que aportaron mucho para lo que se pudo desarrollar en el club. A nivel personal te diría que ahí me termine de formar como scout y me pude convertir en jefe del área, algo que hoy es muy importante para mí. No sé si hay hitos para destacar, pero si me gustaría poder reconocer el buen ambiente de trabajo que se generó, los procesos que desarrollamos, la relación con los dirigentes y los grandes pasos que se fueron dando en el tiempo como secretaria técnica. Acá déjame agradecer a Diego Colotto, Camilo Francka, Lautaro Crispino, Juan Manuel Gonzalez, TJ Casto, Marcos Cresta, Gonzalo Juárez, Gerónimo Crispino, Leandro Bretto, Juan Fuenzalida y a los dirigentes del club por haber compartido conmigo esos años donde aprendí mucho con ellos y de ellos.

¿Cómo aplicas tu experiencia a problemáticas de categorías y objetivos diferentes?

Creo que no cambié mucho mi forma de pensar sobre ciertas cuestiones y sobre cómo enfrentar los desafíos que pueden llegar a darse. Claro que hay que adaptarse al contexto de primera y entender la magnitud que puede llegar a tener un mercado si no hay procesos establecidos. Mi experiencia en 2023 me permitió entender que tenía que hacer cuando comencé en primera y ver que los desafíos que se irían presentando no eran muy distintos solo que la magnitud, exposición y contexto eran diferentes. Además, trate de hablar con colegas que ya habían estado en esa posición anteriormente y poder aprender de sus experiencias. 

Por naturaleza se puede inferir que el mercado de Primera División tiene mayor desarrollo y competencia que el de las categorías más bajas. ¿Te encontraste con ese escenario en la realidad?

La mayor diferencia que me encontré fue la magnitud del mismo. En categorías más bajas uno puede controlar con cierta tranquilidad y planificación el mercado ya que los jugadores vienen de algunos lugares. En cambio, en primera, el mercado es tan amplio que si uno no tiene un grupo de trabajo y ciertos procesos establecidos se le puede complicar fácilmente. 

¿Qué dificultades presenta un mercado tan atípico y largo como el que está afrontando la Primera División en esta temporada?

Presenta varios desafíos la verdad. Uno tiene que entender que no puede hacer mucho más que adaptarse al contexto y preparar los procesos para aguantar la presión de un mercado de 3 meses. Y no solo eso, sino poder manejar de una forma correcta y eficiente el grupo de trabajo. Un desafío para destacar es la cantidad de escenarios que se pueden dar, uno trata de tener respuestas a todos ellos, pero siempre hay algunos que son difíciles de predecir antes del mercado. Otro puede ser que cuando estamos en modo mercado estamos siempre conectados tratando de ver qué pasa en el mismo y eso nos puede llevar al cansancio temprano cuando queda mucho mercado por delante.

Sos un profesional que se apoya mucho en los procesos y las metodologías ¿Cuáles son las mayores dificultades que afrontas en la aplicación del trabajo dentro de un fútbol tan imprevisible?

Creo que hay muchos desafíos con respecto a eso y muy pocos que desde el área de scouting se puedan controlar y modificar. Entonces la única forma que he encontrado para sobreponerse a esta cuestión es la de generar y desarrollar procesos flexibles y adaptables. Y aquí es donde entra la capacidad del scout de adaptarse al contexto y a los escenarios que se van dando, es muy importante no quedarse atado a un escenario que no se dio ya que el mercado sigue y el club necesita más respuestas posibles.

Te apoyas mucho en la observación de procesos externos y en la búsqueda de herramientas y conocimientos ¿Hacia dónde crees que va el mundo del scouting como actividad?

Es una pregunta difícil ya que la actualidad de la actividad no es la misma acá que en Europa. Allá tenés clubes utilizando la inteligencia artificial en sus procesos internos, plataformas tecnológicas por todos lados, equipos de trabajo con diez scouts, presupuestos tremendos, formación académica, etcétera y acá recién estamos empezando a ver algo sostenido y que está empezando a crecer en algunos clubes. 

A nivel local veo que el scouting seguirá creciendo y que tendremos más clubes de primera que desarrollarán su área. Además, veo más cursos sobre la actividad, algo que como consecuencia nos permitirá tener más gente capacitada. A nivel mundial veo que, cada vez más, la tecnología tiene su lugar en el scouting y veremos como el tracking data y la inteligencia artificial potencian la actividad.

¿Cómo está impactando la realidad económica argentina en los mercados de transferencias y en la planificación a mediano y largo plazo de un plantel profesional?

Considero que el impacto es diferente en cada uno de los clubes. Hay algunos clubes que logran vender bien entonces pueden sobrellevar sin problemas esta cuestión y otros clubes que deben adaptarse y entender el contexto en el que se encuentran y tratar de administrar bien lo poco que tienen. A nivel impacto podemos decir que los clubes prefieren gastar el presupuesto que tienen en el plantel y tienden a no invertir en el desarrollo de su estructura deportiva. Claro que hay varios clubes que lo hacen y otros que están comenzando a hacerlo, pero hay muchos que no. En lo que respecta a la planificación a mediano y largo plazo de un plantel profesional, los clubes con un perfil de compra/venta establecida son los que están pudiendo tener planteles más sostenibles en el tiempo y los que tienen el perfil de club vendedor todavía les cuesta. Después tenemos las estrategias de conformación de planteles, pero eso ya es otro tema. 

¿Cuáles son tus expectativas profesionales a futuro?

Mis expectativas profesionales a futuro pasan por poder asentarme en primera división, generar y construir procesos internos que nos permitan crecer como área de scouting y siempre buscar innovar y evolucionar. Luego me gustaría poder aspirar a tener el mismo rol que tengo hoy, pero en un club del exterior. 

Nicolas Di Pasqua